BASIDA, Asociación de carácter benéfico y asistencial, sin ánimo de lucro y Declarada de Utilidad Pública, tiene como objetivo general la atención a personas necesitadas desde un punto de vista biopsicosocial, con un ámbito de actuación local, autonómico y estatal.

 



  BASIDA nace en 1989, fundamentalmente, para intentar dar respuesta al grave problema socio-sanitario que la enfermedad del SIDA planteó a nivel mundial desde su aparición, a principio de los años 80:

  ­- aumento progresivo del número de infecciones, 
  - no existencia de ningún tratamiento efectivo, 
  - asi como la exclusión y marginación social de las personas infectadas.

  En 1990, BASIDA pone en funcionamiento en Aranjuez la mayor Casa de Acogida para enfermos de SIDA de España, con una capacidad de 35 plazas, con el objetivo de ofrecer una atención multidisciplinar, personalizada, digna e integral a estas personas.

  Más adelante, en 1995, la Asociación puso en marcha una nueva Casa de Acogida en Manzanares (Ciudad Real) con 18 plazas; y en 1996 la Residencia Hospitalaria para enfermos terminales en Navahondilla (Ávila) con 28 plazas.

  Mucho se ha avanzado en el aspecto sanitario de la enfermedad, pudiendo incluso llegar a hablar de cronificación, pero aún existen muchas problemáticas sanitarias asociadas al VIH-SIDA a las que las Instituciones siguen sin dar una respuesta contundente y eficaz.

  Desde el aspecto social, seguimos sin saber afrontar el SIDA como un problema de todos en el que lo importante es tener información clara y objetiva que permita por un lado garantizar la prevención y por otro, la integración y normalización de la enfermedad. 

Todo esto hace que BASIDA siga siendo una alternativa idónea en el tratamiento y abordaje sanitario y social de la enfermedad. BASIDA, en definitiva, pretende ofrecer un hogar y una familia a aquellas personas que precisen de una atención que mejore su calidad de vida, y en los casos que fuera necesario, de una dignidad y acompañamiento en el momento de la muerte.

  Pero tambien pretende ser la voz de los sin voz para concienciar a la sociedad que ser solidarios con las personas portadoras y enfermos de SIDA, es una forma de ser solidarios con nosotros mismos.