22 de June del 2016

Trastornos psicosomáticos

Frecuentemente se piensa que los seres humanos estamos escindidos, por un lado el cuerpo y por otro la mente, por lo tanto tiene que haber médicos que se ocupen de tratar sólo uno y otra, respectivamente. Sin embargo, somos una totalidad  y, como tal, podemos expresar nuestro sufrimiento global bien a través de síntomas físicos bien mediante síntomas psicológicos, pues cuerpo y mente son interdependientes. Atender el cuerpo que duele no supone olvidarse de la mente ni a la inversa.

Los trastornos psicosomáticos representan  una señal de un sufrimiento que antes que nada hay que entender y hay que hacerlo en relación al sujeto portador de los síntomas corpóreos y  con respecto a su contexto vital. El síntoma físico es una especie de metáfora del malestar global.

Para muchas personas resulta difícil expresar sus emociones, les parece imposible poder establecer espacios propios con límites claros, frente a los padres, los hijos, o el otro cónyuge; se les hace muy complicado expresar abiertamente sus desacuerdos y/o conflictos con otros y definir de manera clara sus relaciones. Estas personas manifiestan sus dificultades a través de múltiples síntomas somáticos (cefaleas, migrañas, alergias, asma, enfermedades de la piel, patologías articulares, colitis ulcerosa, úlcera gástrica y duodenal, diabetes lábil….) que constituyen la patología psicosomática.

Podemos decir que los niños son especialmente psicosomáticos: suplen a través de la expresión corporal sus carencias a la hora de explicar y explicarse lo que les ocurre.

Observamos en ciertas familias la tendencia a evitar tensiones emocionales y a explicitar sus conflictos, les resulta arduo verbalizar sus emociones y muestran su malestar a través del cuerpo, del problema somático del paciente. Por esta razón, está indicado hablar el mismo lenguaje mediante el que estas familias expresan sus conflictos, recurriendo a diferentes técnicas corporales adecuadas para desentrañar la función del síntoma y permitir su resolución, tal y como hacemos en nuestro equipo. De esta manera podemos acceder a aquello que tanto les cuesta mostrar, aquello que no se sabe cómo decir.