23 de June del 2016

Trastornos y problemas de la maternidad/paternidad, embarazo, primera infancia, infertilidad

MATERNIDAD Y PATERNIDAD

Tener un hijo es un acontecimiento de trascendencia decisiva en la vida de las personas. La maternidad y la paternidad  se dan en un momento determinado del ciclo vital, bajo unas coordenadas físicas, psicológicas, personales, familiares y sociales concretas y diferentes en cada hijo. Así, cada embarazo será vivido de manera diferente, respondiendo a las diversas circunstancias que concurran y que difícilmente van a ser las mismas en todos los embarazos.


EMBARAZO

Para muchas mujeres el  embarazo, el parto y el posparto son la etapa de su vida en la que más atención médica reciben y  para algunas son las únicas ocasiones en que su salud física es cuidada con seguimiento y controles médicos frecuentes.

Sin embargo, los diversos aspectos psicológicos que están  comprometidos en esta etapa tan vulnerable de la vida, no suelen recibir la escucha adecuada que permita detectar y atender algunos problemas que pueden afectar la salud integral materno-infantil y familiar.

Los grandes avances en el diagnóstico médico permiten obtener una enorme cantidad de información a cerca de la salud del feto y de la madre para resolver problemas antes insolubles pero también colocan a las parejas en difíciles encrucijadas para la toma de dolorosas decisiones. No les resulta fácil  encontrar ese espacio donde  poder expresar sus preocupaciones y sus  miedos (no siempre relacionados con la salud física), sus sentimientos ambivalentes y sus contradicciones, en suma, no se dan los contextos adecuados para obtener atención y apoyo en las alteraciones del estado de ánimo tan frecuentes durante la gestación.


POSPARTO

Con la llegada de un hijo se ponen en marcha importantes procesos de adaptación y ajustes para asumir los nuevos roles e incluso, a veces, para afrontar vicisitudes o sucesos que pueden  poner en riesgo el equilibrio psicológico personal o de la pareja .

Durante la crianza del recién nacido es frecuente que los padres puedan sentirse desorientados ante las diversas tareas que el cuidado de un bebé conlleva.

Para llevar a cabo estas tareas (desconocidas para muchos de ellos hasta entonces), han de convertirse en “padres expertos” en unos pocos días y obtener la calificación  de “excelentes”, tal como muchos padres creen que los demás esperan de ellos.  Sumidos en estos afanes, los padres no se suelen encontrar en una situación tranquila para  mirar, escuchar, entender y atender las demandas reales de su bebé.

Cuando surge alguna dificultad en este delicado proceso aparecen sentimientos de inseguridad, incompetencia o culpabilidad que pueden desembocar en conflictos o situaciones de crisis, algunas de las cuales se van superando evolutivamente y otras se van complicando y pueden requerir ayuda profesional.


REPRODUCCIÓN ASISTIDA

Las parejas que desean tener un hijo biológico que no llega, al cabo de un tiempo deciden acudir a la consulta del médico para buscar una respuesta a su situación. En algunos casos con un simple tratamiento se consigue el embarazo, mientras que en otros, el diagnóstico de un problema de fertilidad, en uno o en ambos miembros de la pareja, resulta ser un doloroso golpe que de manera abrupta trastoca el proyecto de vida,  los deseos  y las ilusiones que hasta ese momento hubieran podido compartir.

A menudo, el duelo por esa noticia suele ir seguido de un duro proceso de búsqueda de soluciones en las distintas técnicas de reproducción asistida,  sin haberse dado el tiempo suficiente para elaborar sus sentimientos y con una nula o escasa preparación psicológica para afrontar juntos el complejo camino que han decidido emprender.

La reproducción puede llegar a convertirse en la medida de sí mismos como individuos y como pareja, como si lo alcanzado en sus vidas hasta ese momento careciera de todo valor. La pareja puede dejar en un segundo plano los aspectos de su vida personal, su sexualidad  u otros intereses compartidos hasta entonces, teniendo como único objetivo la reproducción a toda costa. No obstante en dicho proceso, e incluso después, es muy probable que surjan otras cuestiones de índole psicológica a las que las técnicas de reproducción no dan respuesta.

En PSICOACT estamos especializados en la atención a esta etapa de la vida. El protocolo incluye la evaluación individual o familiar del problema para llegar a un diagnóstico preciso y una indicación de tratamiento que ha de adecuarse a cada caso, contemplando como ya se ha dicho la globalidad física, psicológica y relacional de cada individuo.

Con frecuencia, utilizamos un tratamiento de múltiple impacto, en el que se combinan entrevistas individuales y/o otras familiares o de pareja, llevadas a cabo ambas por un equipo terapéutico (psicoterapeuta directo, que conduce la entrevista y psicoterapeuta supervisor que sigue la misma a través de un circuito cerrado audiovisual).

Realizamos un tratamiento con objetivos y temporalidad precisa, especificadas  en el contrato terapéutico que se ofrece tras la evaluación del problema.

Como norma general, seguimos un tratamiento por fases y la periodicidad de las entrevistas suele ser semanal o quincenal.

En esta etapa encontramos los siguientes desajustes o problemas por los que consultar:

  1.     Trastornos adaptativos
  2.     Alteración del estado de ánimo
  3.     Ansiedad
  4.     Fobias
  5.     Depresión
  6.     Hiperemesis gravídica (vómitos excesivos en el embarazo)
  7.     Duelo
  8.     Estrés postraumático
  9.     Depresión posparto
  10.     Psicosis puerperal
  11.     Problemas de alimentación del niño en los primeros años de vida
  12.     Dificultades en la comunicación e interacción social del niño
  13.     Problemas de sueño en el niño
  14.     Infertilidad
  15.     Procesos de Reproducción Asistida

Problemas relacionales (familiares y/o en la pareja) en esta etapa